Más concretamente, en lo que respecta a los objetos de hierro, es preferible utilizar los nuevos láseres de fibra activa para eliminar el óxido. Además, el tratamiento térmico local provoca la conversión de los óxidos hidratados en óxidos anhidros, lo que hace que la superficie sea más resistente y ralentiza cualquier acción de degradación posterior.

OTROS CAMPOS DE APLICACIÓN